Continuaré con el relato a
Sidi-
Ifni. En una reunión de familia con otros compañeros de mi hermano, un
capitán de aviación me propuso realizar un viaje en el avión estafeta que veis en la foto el viaje se acordó para el
día siguiente que le tocaba realizar el trayecto
Aiun-
Ifni y regreso.
A la hora convenida muy temprano en la mañana para que el calor no dificultara el despegue
embarcamos en la aeronave, la tripulación la
componian el
Capitán como comandante de la aeronave un Teniente de
copiloto y un Brigada de
Mecánico.El pasaje lo
componiamos unas trece personas
además de
paqueteria sacas de correo y una caja de muerto con muerto y todo dentro.
La primera carrera de
despegue tuvo que
abortar se por que la cola del avión no se
había alzado antes de tomar vuelo, así que el
capitán nos recomendó que nos
juntáramos todos pegados a la cabina, incluido el
ataúd, para
alijerar la cola de peso, a todo esto el
mecánico manipulaba la bomba manual de combustible para asegurar presión de carburante a los motores que rujian a tope de revoluciones y por fin nos elevamos, me pasé todo el trayecto sentado en la caja de muerto, El
avión Junker estaba confeccionado con una chapa que
parecía a la usada en los cierres
metálicos de las tiendas(ondulada) y los cables de acero de la
timoneria estaban al descubierto y se apreciaba su movimiento cuando manipulaban los elementos de dirección el
chirrido era constante durante el vuelo
parecía que de un momento a otro las alas se iban a desencajar del fuselaje, se cimbreaban como imitando al vuelo majestuoso de un
cóndor pausado pero seguro de mantenerse suspendido en el aire. Llegamos a
Sidi-
Ifni a un aeropuerto compartido con el civil que prestaba servicio a la
compañía Iberia, estuve visitando a unos amigos de la familia y paseando por la magnifica playa y
después de comer regresamos al
Aiun ya sin pasajeros y con las sacas del correo, la vuelta
fue mas tranquila pues el
avión no llevaba peso alguno.